Durante muchos años, el escritor checo fue mi autor favorito. He estado leyendo algo sobre la famosa denuncia que recibió hace algunos años: el 13 de octubre de 2008, el semanario "Respekt" publicó una
investigación llevada a cabo por el Instituto Checo de Estudios de los
regímenes totalitarios. En ella se aseguraba que el autor de ‘La
insoportable levedad del ser’, entre otras obras famosas, denunció en 1950 a a un
joven piloto desertor a la policía comunista checoslovaca, lo que le valió una
condena a 22 años de prisión. También lo enviaron a trabajar a una mina de uranio, donde pasó 14 largos años. Kundera negó las acusaciones.
El informe localizado en los archivos
del ministerio del Interior, dice lo siguiente “hoy hacia las 16.00 horas, un estudiante, Milan Kundera, nacido
el 1 de abril de 1929 en Brno (…) Se presentó en este departamento para
informar de que una estudiante debía encontrar por la tarde a un
cierto Miroslav Dvovácek… Este último, aparentemente, desertó del servicio
militar y había viajado en la primavera del año anterior a Alemania, donde
había entrado ilegalmente”.
Dvoracek fue detenido cuando llegó a la cita. Militka, la
estudiante con la que había quedado, vivió con un gran sentimiento de culpa la
detención de su amigo. Dvorácek siempre pensó que fue ella quien le había
denunciado.
Cuando, pasados los años, le contaron a este hombre, que por entonces vivía en Suecia, que fue Kundera
quien le denuncióno, sencillamente, no se lo creyó. Poco después fue víctima de un ictus cerebral y perdió el
habla, por lo que no ha sido posible conocer más detalles.
En su juventud, Kundera fue un comunista convencido, lo que era algo muy
normal para muchos jóvenes de aquella época. Después abandonó por completo sus
convicciones comunistas y tuvo un papel importante en la agitación cultural y
política de la Primavera de Praga.
¿Fue el episodio un hecho real, o se trata de una manipulación que
puso en marcha la policía secreta comunista?
Video: categorías del tipo de miradas sobre la cual queremos vivir (la
insoportable levedad del ser)
Fragmento de La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera, 1984. Parte 1, Capítulo
"El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.
¿Es mejor estar con Teresa o quedarse solo?
No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.
“Einmal ist keinmal”, repite Tomás para sí el proverbio alemán. Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto".
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