jueves, 29 de noviembre de 2012

La Caja de Skinner y la politica



Burrhus Frederic Skinner fue un psicólogo norteamericano, conocido por su trabajo en psicología experimental. Para este autor, el comportamiento se explica en función de las historias ambientales de refuerzo. Entre sus trabajos, destaca el condicionamiento operante, el cual, según él, podría ser utilizado para mejorar la sociedad.
 
Voy a exponer brevemente uno de sus experimentos en los que se fundamenta su teoría. Pero en vez de describir el típico experimento con la famosa “Caja de Skinner”, voy a ilustrarlo con algo del día a día:

Ímagínese a un político en el parlamento europeo. Como sabe, éste es un lugar especial, en el que, entre otras muchas cosas, hay unas maquinas que cuando las personas autorizadas insertan una ficha, se pone en marcha un mecanismo que libera una sugerente cantidad de dinero (llamada dieta). El político en cuestión corre alrededor del hemiciclo, haciendo lo que los político hacen: debaten cuestiones, votan leyes (como aquella en la que la gran mayoría votó en contra de que los políticos viajen en clase turista, etc.)

El político en cuestión, un buen día, nada más llegar al parlamento, se queda a la entrada. Tal vez por imitación, por casualidad, ensayo y error etc., inserta la ficha en la máquina de las dietas, y ¡listo!, el dinero pasa automáticamente a su cuenta corriente. Este hecho ilustra una de las premisas de las leyes del comportamiento descritas por Skinner: un comportamiento seguido de un estímulo reforzador, provoca una probabilidad incrementada de ese comportamiento en el futuro.

Pero, ¿qué ocurrría si no se le vuelven a dar más dietas al político simplemente por insertar una ficha? Aparentemente, el político en cuestión, no es tonto. Y después de varios intentos infructuosos, se abstendrá de insertar la ficha en la máquina. A esto se le llama extinción del condicionamiento operante. Un comportamiento que ya no esté seguido de un estímulo reforzador provoca una probabilidad decreciente de que ese comportamiento vuelva a ocurrir en el futuro.


lunes, 19 de noviembre de 2012

Espankia


Os dejo el comienzo de una columna de Manuel Alcantara. No tiene desperdicio:

"El expresidente Aznar confiesa ahora que eligió a Rajoy como sucesor tras decirle Rato «dos veces que no». Si llega a aceptar don Rodrigo, ahora a España la llamaríamos Espankia, pero el favorito prefirió arruinar una entidad económica antes que llevar a la catástrofe a lo que en tiempos se llamaba, en flagrante plagio de Ortega y Gasset, una «unidad de destino en lo universal». La Historia relata alguna de las maneras en las que pudieron suceder los acontecimientos: precisamente en la que sucedieron. ¿Qué hubiera pasado si al señor Rato le hubiera complacido la oferta? Nadie puede saberlo, pero todo el mundo sabe que nos habríamos ahorrado el gusto de conocer al señor Rajoy, pero a costa de conocerle a él".



Hijos Tiranos

La correcta educación de un niño pasa por marcarles pautas, normas, reglas, hábitos, etc. Si a un niño no se le ponen límites, lo más probable es que se convierta en un niño despótico, tirano.

Formas de crear un niño de estas características:
- Consiéntale todo (o la mayoría de las cosas que pide).
- No utilice nunca el "no"
- Acepte siempre sus caprichos (por no hacerle sufrir...)
- Delegue la función de autoridad a la escuela, a su niñera, o a los ¡expertos! (psicólogos, psiquiatras, pedagogos...)
- Permíta al niño escapar de sus obligaciones
- Sobreproteja al niño e impídale madurar (aprender a equivocarse) por sí mismo.
- Deje que toda la actividad familiar gire alrededor de los niños.

Con estas simples pautas, seguramente conseguirán que su hijo/a se parezca a estos...

 
Normas básicas de educación:

- Hablar con los hijos, escucharles, transmitirles confianza y seguiridad.
- Establecer normas y reglas claras que regulen la convivencia familiar, y explicarlas, siendo coherentes con nuestro comportamiento.
- Centrase en las cosas positivas que hacen los niños, y si se aplican castigos, hacerlo de una forma decidida.
- Transmitir valores éticos.
- Marcar las responsabilidades que tienen que tener los niños (acorde a su maduración).
- Saber negociar (sobre todo con hijos adolescentes).