miércoles, 12 de diciembre de 2012

Tradiciones y creencias prestadas



¿Por que, en ocasiones, el ser humano se comporta de manera, aparentemente, absurda o irracional,? ¿Conoces el experiemento de los monos y los plátanos? Te lo cuento:

Fase 1.Unos científicos metieron a cinco monos en una habitación. En el centro de la misma pusieron una escalera, y encima de ésta, colocaron unas bananas. Cuando uno de los monos ascendía por la escalera para coger las bananas, los científicos aplicaban al resto de monos un chorro de agua helada. Al cabo de un tiempo, los monos asociaron el uso de la escalera y el chorro de agua fría, de modo que cuando uno de ellos se aventuraba a ascender en busca de una banana, el resto de monos se lo impedían con violencia. Al final, e incluso ante la tentación del alimento, ningún mono se atrevía a subir por la escalera.


Fase 2. En ese momento, los científicos extrajeron al azar a uno de los cinco monos iniciales y lo sustituyeron por uno nuevo en la habitación.
El mono nuevo, naturalmente, trepó por la escalera en busca de las bananas. En cuanto los demás observaron sus intenciones, se abalanzaron sobre él y lo bajaron a golpes antes de que se descargara sobre ellos el chorro de agua fría. Después de repetirse la experiencia varias veces, el nuevo mono comprendió que era mejor para su integridad renunciar a ascender por la escalera.

Fase 3. Los investigadores sustituyeron otra vez a uno de los monos del grupo inicial. El mono que había sido sustituido en la fase 2 también participó en la paliza al nuevo mono trepador.

Fase 4. Posteriormente se repitió el proceso con los monos restantes, hasta que llegó un momento en que todos los monos del experimento inicial habían sido sustituidos.

Conclusiones: en ese momento, quienes realizaban la investigación se sorprendieron con los resultados. Ninguno de los monos que había en la habitación había sido sometido alguna vez al chorro de agua fría. Sin embargo, ninguno se atrevía a trepar para hacerse con las codiciadas bananas.


domingo, 2 de diciembre de 2012

Las otras vidas de Milan Kundera



Durante muchos años, el escritor checo fue mi autor favorito. He estado leyendo algo sobre la famosa denuncia que recibió hace algunos años:  el 13 de octubre de 2008, el semanario "Respekt" publicó una investigación llevada a cabo por el Instituto Checo de Estudios de los regímenes totalitarios. En ella se aseguraba que el autor de ‘La insoportable levedad del ser’, entre otras obras famosas, denunció en 1950 a a un joven piloto desertor a la policía comunista checoslovaca, lo que le valió una condena a 22 años de prisión. También lo enviaron a trabajar a una mina de uranio, donde pasó 14 largos años. Kundera negó las acusaciones.

El informe  localizado en los archivos del ministerio del Interior, dice lo siguiente “hoy hacia las 16.00 horas, un estudiante, Milan Kundera, nacido el 1 de abril de 1929 en Brno (…) Se presentó en este departamento para informar de que una estudiante debía encontrar por la tarde a un cierto Miroslav Dvovácek… Este último, aparentemente, desertó del servicio militar y había viajado en la primavera del año anterior a Alemania, donde había entrado ilegalmente”.

Dvoracek fue detenido cuando llegó a la cita. Militka, la estudiante con la que había quedado, vivió con un gran sentimiento de culpa la detención de su amigo. Dvorácek siempre pensó que fue ella quien le había denunciado.
Cuando, pasados los años, le contaron a este hombre, que por entonces vivía en Suecia, que fue Kundera quien le denuncióno, sencillamente, no se lo creyó. Poco después fue víctima de un ictus cerebral y perdió el habla, por lo que no ha sido posible conocer más detalles.

En su juventud, Kundera fue un comunista convencido, lo que era algo muy normal para muchos jóvenes de aquella época. Después abandonó por completo sus convicciones comunistas y tuvo un papel importante en la agitación cultural y política de la Primavera de Praga.

¿Fue el episodio un hecho real, o se trata de una manipulación que puso en marcha la policía secreta comunista?

Video: categorías del tipo de miradas sobre la cual queremos vivir (la insoportable levedad del ser)




Fragmento de La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera, 1984. Parte 1, Capítulo


"El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.

¿Es mejor estar con Teresa o quedarse solo?

No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.
“Einmal ist keinmal”, repite Tomás para sí el proverbio alemán. Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto".


Stalinfagia



Hace algunos años vi en Almería una curiosa exposición fotográfica de David King, en la que se mostraban la deliberada manipulación de la memoria gráfica de la historia política y social de la URSS, durante el régimen de Stalin (1923-1953). 

El objetivo no era otro que el de falsificar la historia a través de la censura. Y es que, prácticamente, no se podía publicar nada que  no sirviese para glorificar la figura de Stalin. En las fotografías que se exhibieron se podía ver la obra original y la manipulada. 

Tras la muerte del dictador, durante los años cincuenta y a principios de los sesenta, Nikita Jruschov, el líder que sucedió a Stalin, hizo esfuerzos por revelar la verdadera historia del periodo estalinista (purgas, muerte, hambrunas, gulags, etc.), pero la historia se volvió a falsear durante el régimen de Bréznev. Fue a finales de los años 80 con Mijaíl Gorbachov en el poder, cuando comenzó a mostrarse decididamente los horrores de la época estalinista, y a difundirse sus intentos de manipular la historia.


 Imagen original




Imagen retocada